noviembre 16, 2009

Estrella, Verso, Perla, Pluma y Flor







Anoche hacía mucho frío.
Anoche las estrellas estaban limpiecitas, limpiecitas, singularmente brillantes.
Anoche estaba sola en mi casa y se me antojo hacer algo que hacía siglos no hacia: arrastrar la  ahora ex mecedora de mi abuelita, colocarla en la mitad del patio y sentarme envuelta en una cobija a admirar las estrellas.
Entonces, recordé mi viejo romance con las estrellas fugaces, antes me topaba con ellas todo el tiempo, sin pensarlo, sin planearlo, en esas conversaciones cuando alguien me llevaba a mi casa y nos quedábamos platicando en el carro, o cuando acampábamos, o cuando viajábamos y yo en vez de dormir pegaba la cara a la ventanilla y me perdía mirando el cielo. Siempre las veía solo Yo, por que cuando advertía a los demás, ya había pasado, haciendo honor a su nombre el reflejo fugaz desaparece en menos de un pestañeo…
Supongo que esto me pasaba por que antes veía más al cielo... es otra de las desgracias de volverse “adulta”, se te olvidan los placeres sencillos con demasiada facilidad.
Y enfrascada estaba en estos pensamientos cuando escarbando en los laberintos de mi memoria, recordé que mi gusto por mirar a las estrellas se volvió oficial cuando leí un poema de Rubén Darío, estaba escrito en uno de los libros de “Español Lecturas” de primaria, no recuerdo de que grado. Pero eso sí, cada frase de ese poema, habita lleno de vida en la galería de mis recuerdos, y digo galería por que en la mente infantil, ese es el efecto que provocan las letras que tocan el corazón, se materializan, escapan al papel, cobran vida y como mínimo efecto, quedan inmortalizadas en un hermoso cuadro.
El poema se llama Margarita…y  creo que debe tener un historia detrás, porque leí que el poeta lo dedico a alguien llamada Margarita Debayle, pero la verdad es que para mí, este poema solo habla de una “gentil princesita”  que como yo, como la niña que un día fui, quería cortar una estrella.
Después de leer, memorizar y soñar con esta historia me volví aun más aficionada a mirar las estrellas y por lo menos anoche recupere ese pequeño gran placer…




Margarita
Rubén Darío

Margarita está linda la mar,
y el viento,
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento:
Margarita, te voy a contar
un cuento:

Este era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha de día
y un rebaño de elefantes,
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita, como tú.

Una tarde, la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla
y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
más lo malo es que ella iba
sin permiso de papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho
que encendido se te ve?».

La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».

Y el rey clama: «¿No te he dicho
que el azul no hay que cortar?.
¡Qué locura!, ¡Qué capricho!...
El Señor se va a enojar».

Y ella dice: «No hubo intento;
yo me fui no sé por qué.
Por las olas por el viento
fui a la estrella y la corté».

Y el papá dice enojado:
«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo y lo robado
vas ahora a devolver».

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: «En mis campiñas
esa rosa le ofrecí;
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».

Viste el rey pompas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

* * *

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.



Seria ingrato de mi parte no concluir este post dando GRACIAS por este flash back, por esos instantes “fugaces” en que se funden pasado y presente y las sensaciones memorables regresan con una nitidez conmovedora.





noviembre 11, 2009

Manuscrito Voynich

Hoy quiero hablar sobre uno de esos misterios que dan rienda suelta a la imaginación, que te llevan a formular mil hipótesis y que al final dejan la interrogante exactamente como al principio: sin respuesta.

Hace ya mucho tiempo leí en un foro sobre un misterioso manuscrito y siempre habia tenido ganas de escribir algo al respecto.  Y hoy es el día...




El manuscrito Voynich es un misterioso libro ilustrado, de contenidos desconocidos, escrito hace unos 500 años por un autor anónimo en un alfabeto no identificado y un idioma incomprensible, el denominado voynichés.

A lo largo de su existencia constatada, el manuscrito ha sido objeto de intensos estudios por numerosos criptógrafos profesionales y aficionados. Ninguno consiguió descifrar una sola palabra. Esta sucesión de fracasos ha convertido al manuscrito en el Santo Grial de la criptografía histórica, pero a la vez ha alimentado la teoría de que el libro no es más que un elaborado engaño, una secuencia de símbolos al azar sin sentido alguno.

Sin embargo, el que cumpla la ley de Zipf, que viene a decir que en todas las lenguas conocidas la longitud de las palabras es inversamente proporcional a su frecuencia de aparición (cuantas más veces aparece una palabra en un idioma, más corta es), hace pensar que se trata no sólo de un texto redactado en un lenguaje concreto, sino también que este lenguaje está basado en alguna lengua natural.

El libro tiene alrededor de 240 páginas de pergamino, con vacíos en la numeración de las mismas, lo que sugiere que varias páginas se han extraviado. Se utilizó pluma de ave para escribir el texto y dibujar las figuras con pintura de colores; según se puede apreciar, el texto es posterior a las figuras, ya que en numerosas ocasiones el texto aparece tocando el borde de las imágenes, algo que no ocurriría si éstas hubiesen sido añadidas posteriormente.

Las ilustraciones del manuscrito no aclaran los contenidos del texto pero denotan que el libro consta de seis "secciones", con diferente materia y estilo. Exceptuando la última sección, que contiene únicamente texto, casi la totalidad de las páginas contienen al menos una ilustración. Las secciones y sus nombres convencionales son:
  • Herbario: cada página muestra una planta (en ocasiones dos) y algunos párrafos de texto, un formato típico de herbarios europeos de la época. Algunas partes de estas ilustraciones son copias en mayor escala y detalle de bocetos vistos en la sección farmacéutica (debajo).
  • Astronómica: Contiene diagramas circulares, algunos de ellos con soles, lunas y estrellas, lo que sugiere que trata de astronomía o astrología. Una serie de 12 diagramas muestra símbolos convencionales para constelaciones zodiacales (dos peces para Piscis, un toro para Tauro, un soldado con un arco para Sagitario, etc.). Cada símbolo está rodeado por exactamente 30 figuras de mujeres en miniatura, la mayoría de ellas desnudas, cada una sosteniendo una estrella. Las dos últimas páginas de esta sección (Acuario y Capricornio) se extraviaron, mientras que Aries y Tauro están separados en cuatro diagramas con 15 estrellas cada uno. Algunos de estos diagramas se encuentran en páginas desplegables.
  • Biológica: Un texto denso y continuo con figuras de pequeñas mujeres desnudas tomando baños en balnearios públicos o tinas interconectadas por una elaborada red de tuberías, algunas de ellas claramente en forma de órganos del cuerpo. Algunas de las mujeres llevan coronas.
  • Cosmológica: Más diagramas circulares, pero de naturaleza desconocida. Esta sección también posee páginas desplegables, una de ellas de seis páginas de largo, que contiene una especie de mapa o diagrama con seis "islas" conectadas por calzadas, castillos y posiblemente un volcán.
  • Farmacéutica: Varios dibujos con leyendas de partes de plantas aisladas (raíces, hojas, etc.); objetos similares a jarras farmacéuticas (albarelos) a lo largo de los márgenes y algunos párrafos de texto.
  • Recetas: Muchos párrafos cortos, cada uno marcado con una "viñeta" en forma de flor (o estrella) que hacen pensar en una serie de órdenes, pasos o instrucciones para elaborar algo (presumiblemente un producto químico o alquímico).
Existe una serie de teorías sobre la posible autoría, sobre el propósito y la lengua en que fue redactado el manuscrito, sin embargo ninguna ha podido comprobarse.

Hay una historia fascinante detrás de este cautivador misterio, aquí dejo el link de wikipedia, de donde obtuve esta información y donde podrán encontrar interesantísimos datos adicionales.



Es tanto el interés que ha sucitado este misterioso manuscrito que actualmente ya se venden copias del mismo, incluso en edición de bolsillo.


Mientras tanto, el original del volumen en cuestión duerme hoy en una vitrina. 
Involucrados en el misterio, a lo largo de 500 años, desfilaron múltiples figuras. Todos ellos estuvieron presentes, pero pasaron y desaparecieron en el polvo de los siglos, o lo harán. Pero el misterio persistirá, porque, a estas alturas, los expertos guardan muy pocas esperanzas de que el Manuscrito Voynich pueda ser descifrado alguna vez.
En 1969, harto ya de intentar venderlo, H.P Kraus donó el Manuscrito Voynich a la Universidad de Yale, la que lo archivó en su Biblioteca Beinecke de Libros Raros.
Allí sigue, rotulado con el número de catálogo MS 408.


El video es algo extenso, pero vale la pena verlo hasta el final.

"Dicen los que lo han visto que parece sonreír y guardar silencio, como si supiera un secreto que no somos ni seremos capaces de develar".





noviembre 10, 2009

Confesiones irrelevantes...pero necesarias


 

  • Los dos grandes amores de mi vida son: Don Quijote de la Mancha y Dr. House.
  • A veces me paso la goma de mascar.
  • Por más que lo intento, no puedo dejar de morderme las uñas.
  • La primera vez que vi "Titanic" en el cine rodeada de amigos y amigas, me burle de l@s que lloraron con la película. La segunda vez que vi "Titanic", sola, en la sala de mi casa, lloré como Magdalena.
  • En 6to. de primaria me puse literalmente a las patadas con un niño, sí, ¡¡con un niño!! Oops! si mi mamá y mi abuelita se enteraran seguro me dirían algo asi: "Muchacha machetona.. ¡¡¿A quién se le ocurre semejante barbaridad?!!
  • Alguna vez mentí sobre mi edad.
  • Le hice trampa en el póker al pobre abuelito de Luz.
  • Yo escribí aquélla nefasta y anónima carta.
  • Ya perdí la cuenta de los semáforos en rojo que me he pasado.
  • Yo fui la autora intelectual de los sándwiches de chocomilk.
  • Le tengo fobia a las cucarachas.
  • Gollum me da miedo.
  • Soy claustrofóbica y amnésica selectiva.
  • Me gusta hacer hoyitos en la tierra con los tacones de mis zapatos.
  • Tengo una pierna ligeramente más corta que la otra y los pulgares de las manos chaparritos y achatados.
  • Cuando me desvelo, amanezco con sensación de resaca.
  • Prefiero los dibujos animados a los noticieros.
  • No me gusta la comida china.
  • Colecciono canciones, heridas invisibles, miradas, despedidas y algunas sonrisas.
  • Tengo un blog mimetizado en el éter azul.
  • Esta confesión seguro herirá algunas sensibilidades, pero a mi, la música de Mozart, Bach, Beethoven, Chopin, Brahms, Vivaldi, etc. etc. me da sueño.  Sí, ya lo sé... ¿Así o mas inculta? Ni hablar, en los gustos no se manda.
  • El mayor acto bandálico de mi vida fue robarle unos cuantos chocolates a mi ex jefe.
  • Soy extremadamente ordenada en mi trabajo y preocupantemente caótica en mi vida personal.
  • No sé cocinar.
  • No me gusta el baseball.
  • Soy incorregiblemente impuntual.
  • Mi fruto favorito es el limón.
  • No se si es por nervios o por imprudencia heredada, pero las noticias trágicas me provocan un risita involuntaria.
  • A veces hablo con mi reflejo.
  • Puedo comer helado hasta explotar.
  • No me gustan las cosas perfectas y simétricas.
  • El agua me "vuelve a la vida" en todas las formas posibles.



¿Y tú?
¿Cuáles son tus confesiones irrelevantes... pero necesarias?






noviembre 09, 2009

The Show Must Go On








A veces nos toca rumiar las penas en solitario.
A veces nos toca aplicar aquéllo de "Al Mal Tiempo Buena Cara".


Y no importa si te desangras por dentro... 
¡Levántate!
¡Báñate!
¡Vístete!
¡Y Asiste! 
¡Oblígate a caminar!, aunque arrastres los pies,
¡Oblígate a sonreír!, aunque a la par se te escapen algunas lágrimas.

Y pensar que tan solo unos meses atrás mi vida discurría tranquila, pacífica, sin sobresaltos, despreocupada, ¡feliz! 
Despues todo se volvió denso, intenso, complicado. 
Estos últimos meses han sido de subidones y caídas, 
de hieles y mieles, 
de penas y glorias.


Y a pesar de la tristeza, 
Y a pesar de la incertidumbre, 
Y a pesar de las ausencias, 
Y a pesar de las presencias, 
Y a pesar de todo.... 







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